miércoles, 27 de julio de 2016
martes, 26 de julio de 2016
lunes, 25 de julio de 2016
Responsabilidad Personal...O como lograr tus sueños?
¿Cuál es la base para conseguir lo que deseas?
ASUMIR que tú eres el encargado de hacer lo necesario para conseguirlo… Sin esto, no es posible tener una autoestima sana y un verdadero Desarrollo Personal.
Frente a un problema, la persona responsable piensa: “¿Cómo puedo solucionarlo?", en cambio, la persona que evita la responsabilidad dirá: “¿Por qué me pasa siempre esto a mí?”, buscará excusas como: “Si tuviera más tiempo lo habría hecho” y culpará a otros pensando: “Si -tal persona- lo hubiera hecho, esto no pasaría”.
Una persona con un problema de adicción, niega la responsabilidad de su adicción pensando que no puede vivir sin el objeto de su problema.
Asumir tu responsabilidad personal, es esencial para tu autoestima y el logro de tus metas. Cuando creamos excusas y culpamos a otros para quitarnos nuestra responsabilidad de encima, implícitamente estamos negando nuestra capacidad para conseguir lo que queremos, cediendo nuestro poder y reduciendo nuestra autoestima.
Y no creas que una responsabilidad es lo que se adquiere sólo al conseguir un trabajo, o al tener un hijo. He aquí diversas áreas en las que, desde que naciste, eres el directo responsable de ellas.
Distintas áreas de las que tú eres responsable:
– Conseguir Tus Objetivos
Si quieres algo, lo que sea, desde comer un helado hasta comprar la casa de tus sueños, conseguirlo depende de ti y de nadie más.
¿Quién sabe qué es lo que realmente quieres aparte de ti mismo/a?
¿Quién se encargará de poner tus planes en marcha para que se conviertan en realidad?
Y obviamente, aunque tú seas el propietario de tu responsabilidad, asumirla no significa que debas llevar a cabo tus planes tú solo.
Si tus objetivos requieren la ayuda de otros, también es tu responsabilidad pedir la ayuda que necesitas para avanzar en tus proyectos.
– Tus Decisiones y Acciones
En este contexto, la palabra “responsabilidad” no se refiere al aspecto moral del término. Ser responsable de tus decisiones y acciones, significa que reconoces que tienes voluntad propia y eres capaz de ejercerla. Una persona que no es responsable de sus decisiones y acciones, deja su poder de elección en manos de la gente que le rodea y evita llevar sus planes a la práctica tanto como puede.
– Tu Nivel de Consciencia
En cada decisión que tomas, estás escogiendo aumentar o disminuir tu nivel de consciencia. Convertirte en una persona más o menos consciente, depende de ti. Por ejemplo, cuando decides enfrentar tus miedos, estás aumentando tu consciencia; cuando decides esconderte, la estás disminuyendo.
– Tu Actitud Hacia Otras Personas
Tú eres responsable de cómo te presentas ante otros ¿Eres una persona que ofrece alegría y optimismo, o eres quejumbrosa y problemática? ¿Procuras el bien de los demás y ayudas a quien puedes? Eres responsable de escuchar atentamente o no, de hablar claramente o de forma confusa, de cumplir tus promesas o romperlas.
– Tu Uso Del Tiempo
Ser responsable con tu tiempo significa usarlo de acuerdo con tus valores. Si para ti tu familia es importante pero pasas poco tiempo con ella, estás siendo irresponsable en tu uso del tiempo. Lo mismo se puede decir del tiempo que dedicas a tu trabajo, negocio o estudios, a tu salud, a tus amistades, a tu pareja, a tu ocio o a tu crecimiento personal.
Para ser responsable de tu uso del tiempo, debes ser capaz de decir “no” a aquellas actividades que no tienen valor en la búsqueda de tus sueños.
– Tus Pensamientos
Una persona adulta tiene que pensar por sí misma para ser responsable y no dejar que los demás formen sus propios pensamientos. Eres lo que piensas la mayor parte del tiempo. Si dedicas tu energía a alimentar pensamientos de rencor, te convertirás en una persona rencorosa e infeliz… Afortunadamente, puedes decidir conscientemente qué pensamientos quieres experimentar y cuáles deseas eliminar de tu mente.
– Tus Ingresos
¿Quién decide cuánto dinero ganas?
Únicamente depende de ti escoger a qué dedicas tu vida profesional, y por consecuencia, cuántos ingresos obtendrás. ¿Qué puedes hacer para ganar más dinero? Me encanta cómo explica esto Brian Tracy cuando cuenta que tú eres el presidente de tu propia vida, de tu propia empresa personal y tú decides tus ingresos; dice: “Si quieres un aumento de sueldo, mírate en el espejo y pídelo a tu jefe”.
– Tu Nivel de Salud
Tu dieta, tu cantidad de actividad física y cómo duermes, son tres factores decisivos para tu salud sobre los que tienes pleno control. La comida dañina no te obliga a comerla, tú eliges comer o no aquellos alimentos que no son positivos para tu salud.
Y bien… Ser responsable no significa que tu poder sea ilimitado y debas responsabilizarte de todo lo que sucede a tu alrededor. Hay circunstancias que no puedes cambiar y situaciones en que otras personas son responsables.
Asume tu parte de responsabilidad por las cosas que están directamente relacionadas contigo, que son decisivas para la manera en que vives y en que formas tu futuro.
Una persona con un problema de adicción, niega la responsabilidad de su adicción pensando que no puede vivir sin el objeto de su problema.
Asumir tu responsabilidad personal, es esencial para tu autoestima y el logro de tus metas. Cuando creamos excusas y culpamos a otros para quitarnos nuestra responsabilidad de encima, implícitamente estamos negando nuestra capacidad para conseguir lo que queremos, cediendo nuestro poder y reduciendo nuestra autoestima.
Y no creas que una responsabilidad es lo que se adquiere sólo al conseguir un trabajo, o al tener un hijo. He aquí diversas áreas en las que, desde que naciste, eres el directo responsable de ellas.
Distintas áreas de las que tú eres responsable:
– Conseguir Tus Objetivos
Si quieres algo, lo que sea, desde comer un helado hasta comprar la casa de tus sueños, conseguirlo depende de ti y de nadie más.
¿Quién sabe qué es lo que realmente quieres aparte de ti mismo/a?
¿Quién se encargará de poner tus planes en marcha para que se conviertan en realidad?
Y obviamente, aunque tú seas el propietario de tu responsabilidad, asumirla no significa que debas llevar a cabo tus planes tú solo.
Si tus objetivos requieren la ayuda de otros, también es tu responsabilidad pedir la ayuda que necesitas para avanzar en tus proyectos.
– Tus Decisiones y Acciones
En este contexto, la palabra “responsabilidad” no se refiere al aspecto moral del término. Ser responsable de tus decisiones y acciones, significa que reconoces que tienes voluntad propia y eres capaz de ejercerla. Una persona que no es responsable de sus decisiones y acciones, deja su poder de elección en manos de la gente que le rodea y evita llevar sus planes a la práctica tanto como puede.
– Tu Nivel de Consciencia
En cada decisión que tomas, estás escogiendo aumentar o disminuir tu nivel de consciencia. Convertirte en una persona más o menos consciente, depende de ti. Por ejemplo, cuando decides enfrentar tus miedos, estás aumentando tu consciencia; cuando decides esconderte, la estás disminuyendo.
– Tu Actitud Hacia Otras Personas
Tú eres responsable de cómo te presentas ante otros ¿Eres una persona que ofrece alegría y optimismo, o eres quejumbrosa y problemática? ¿Procuras el bien de los demás y ayudas a quien puedes? Eres responsable de escuchar atentamente o no, de hablar claramente o de forma confusa, de cumplir tus promesas o romperlas.
– Tu Uso Del Tiempo
Ser responsable con tu tiempo significa usarlo de acuerdo con tus valores. Si para ti tu familia es importante pero pasas poco tiempo con ella, estás siendo irresponsable en tu uso del tiempo. Lo mismo se puede decir del tiempo que dedicas a tu trabajo, negocio o estudios, a tu salud, a tus amistades, a tu pareja, a tu ocio o a tu crecimiento personal.
Para ser responsable de tu uso del tiempo, debes ser capaz de decir “no” a aquellas actividades que no tienen valor en la búsqueda de tus sueños.
– Tus Pensamientos
Una persona adulta tiene que pensar por sí misma para ser responsable y no dejar que los demás formen sus propios pensamientos. Eres lo que piensas la mayor parte del tiempo. Si dedicas tu energía a alimentar pensamientos de rencor, te convertirás en una persona rencorosa e infeliz… Afortunadamente, puedes decidir conscientemente qué pensamientos quieres experimentar y cuáles deseas eliminar de tu mente.
– Tus Ingresos
¿Quién decide cuánto dinero ganas?
Únicamente depende de ti escoger a qué dedicas tu vida profesional, y por consecuencia, cuántos ingresos obtendrás. ¿Qué puedes hacer para ganar más dinero? Me encanta cómo explica esto Brian Tracy cuando cuenta que tú eres el presidente de tu propia vida, de tu propia empresa personal y tú decides tus ingresos; dice: “Si quieres un aumento de sueldo, mírate en el espejo y pídelo a tu jefe”.
– Tu Nivel de Salud
Tu dieta, tu cantidad de actividad física y cómo duermes, son tres factores decisivos para tu salud sobre los que tienes pleno control. La comida dañina no te obliga a comerla, tú eliges comer o no aquellos alimentos que no son positivos para tu salud.
Y bien… Ser responsable no significa que tu poder sea ilimitado y debas responsabilizarte de todo lo que sucede a tu alrededor. Hay circunstancias que no puedes cambiar y situaciones en que otras personas son responsables.
Asume tu parte de responsabilidad por las cosas que están directamente relacionadas contigo, que son decisivas para la manera en que vives y en que formas tu futuro.
Adaptado de: www.progrentis.com
sábado, 23 de julio de 2016
A. Concepto y Definición de Auditoría
Origen de la auditoría:
”La palabra auditor deriva del latín audire que
significa arte de oír”. Los historiadores creen que los registros
contables tuvieron su origen alrededor del año 4000 antes de Cristo, cuando las
antiguas civilizaciones del lejano oriente comenzaron a establecer
gobiernos y negocios organizados.
En la apreciación común de las personas existe
una gran distorsión sobre la conceptualización de la Auditoría, en razón de que
muchas veces el ejercicio de la misma se ha ceñido al modelo tradicional,
''auditar es revisar'' por lo cual se hace necesario construir un concepto
universal y adecuado a la compresión, analizando
alguna de las definiciones de los diferentes tratadistas de Auditoría que se
encuentran en la literatura profesional contable.
La "American Accounting Association" [AAS, 1972] con un
criterio más amplio y moderno (en su momento) definió en forma general la
Auditoría identificándola como un proceso
de la siguiente manera:
La
Auditoría es un proceso sistemático para obtener y evaluar de manera objetiva
las evidencias relacionadas con informes sobre actividades económicas y otros
acontecimientos relacionados. El fin del
proceso consiste en determinar el grado de correspondencia del contenido
informativo con las evidencias que le dieron origen, así como determinar si dichos
informes se han elaborado observando principios establecidos para el caso.
La guía Internacional de Auditoría No. 3 [IFAC,1983] Principios básicos
que Rigen una Auditoría, establece (párrafos 2‑4):
Una Auditoría es el examen independiente de la
información de cualquier entidad, ya sea lucrativa o no, no importando su
tamaño o forma legal, cuando tal examen se lleva a cabo con objeto de expresar
una opinión sobre dicha información ...
El cumplimiento de los principios básicos
requiere la aplicación de procedimientos de auditoría y pronunciamientos sobre
dictamen, adecuados a las circunstancias particulares.
El Instituto Norteamericano de Contadores Públicos [AICPA,1983] tiene como definición de Auditoría la siguiente: Un examen que pretende servir de base para
expresar una opinión sobre la razonabilidad, consistencia y apego a los
principios de contabilidad generalmente aceptados, de estados financieros
preparados por una empresa o por otra entidad para su presentación al público o
a otras partes interesadas.
La
anterior definición aunque es de las más aceptadas, puede ser considerada como muy sectorizada,
pues no comprende en manera alguna toda la gama de auditorías existentes (y de las cuales comentaremos a lo largo del presente ciclo) y se queda
limitada solamente a la Auditoría de los estados financieros.
William Thomas Porter y John C.
Burton [Porter,1983] definen la Auditoría como el examen de la información por una tercera
persona distinta de quien la preparó y del usuario, con la intención de
establecer su veracidad; y el dar a conocer los resultados de este examen, con
la finalidad de aumentar la utilidad de tal información para el usuario.
Un concepto muy técnico pero deja fuera el marco normativo utilizable
Arthur W. Holmes [Holmes,1984] obtiene como
conclusión en su concepto moderno que la
Auditoría es "el examen crítico y sistemático de la actuación y los
documentos financieros y jurídicos en que se refleja, con la finalidad de
averiguar la exactitud, integridad y autenticidad de los mismos."
Aunque existen innumerables definiciones de
auditoría, se han elegido las anteriores, por considerarlas mucho más amplias
respecto de la definición tradicional, la cual se aplica solamente a un tipo de
ellas, la auditoría de los estados financieros, no incluyendo los otros campos
de acción de la misma.
De las definiciones transcritas se puede inferir
que la Auditoría implica una
reconstrucción de acontecimientos del pasado para determinar
su apego a la realidad y darles o no validez. Para lograr este cometido se
requiere entonces recurrir en gran medida a la interpretación de los documentos
escritos y afirmaciones y compararlos con una regla establecida para concluir sobre su pertinencia.
Utilizando las anteriores definiciones, la
auditoría puede conceptualizarse entonces como:
Un proceso sistemático que permite realizar un estudio sobre una
entidad, proceso o área específica con el fin de brindar una opinión objetiva a
los diferentes usuarios sobre el cumplimiento de un marco normativo
aplicable ´´. [Salvador Estlander,2016].
Es un proceso sistemático porque es un conjunto
de acciones coordinadas que implican la adecuación y apego al debido proceso
que de no cumplirse de forma técnica los resultados serian insospechados.
El trabajo de auditoría busca realizar un
estudio sobre una entidad, proceso o área específica de acuerdo al objetivo de
la misma, esto es así porque no podemos limitar nuestro entendimiento de auditoría
a la acción de revisar información financiera, dado que es posible auditar otras
áreas existentes en el contexto de la economía.
En esencia el estudio busca brindar una OPINION.
Opinión relacionada con el tipo de estudio que se está realizando o mejor dicho
con el área a la cual se estudia. La opinión finalmente será interpretado por los
diferentes usuarios del área o proceso estudiado.
Cada auditoria deberá tener un marco normativo
aplicable de tal forma que el estándar del proceso de auditoria podría
aplicarse a diferentes estudios siempre y cuando se tomara en cuenta dicho marco.
miércoles, 20 de julio de 2016
Pierda el miedo a emprender!
¿Por qué es tan fácil fracasar?Hay muchas razones que lo explican. Las más técnicas se basan en la falta de capital semilla suficiente, en falta de capacitación y de apoyo al crecimiento posterior de los negocios que surgen luego de una idea o proceso de emprendimiento de algún(os) aventurero(s).
Sin embargo, creo que existen otra serie de factores más personales que los estudios omiten pero que están inmersos en la psicología de todo posible emprendedor. Entre ellos puedo destacar:
La razón fundamental para emprender: ¿Cuál es la razón esencial para emprender?
Para responder esta cuestión, hágase las siguientes preguntas:
¿Es feliz con lo que hace?, ¿se siente pleno en su actividad profesional? Y mejor aún, ¿está satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora?
Las respuestas a este tipo de preguntas son las que le permitirán decidir si puede ser un emprendedor o si prefiere apostarle su futuro a un empleo “seguro”. Porque aunque usted no lo crea, la respuesta a esas preguntas define el grado de DETERMINACIÓN que usted vaya a tener en cualquier proceso de emprendimiento.
Recuerde que normalmente se emprende por pura necesidad financiera luego de perder un empleo y no tener acceso viable a uno nuevo u otro igual que equipare al anterior o, porque usted se encuentra ante alguna encrucijada de la vida que lo pone a reflexionar sobre los puntos mencionados arriba. No es lo mismo emprender por convicción que por necesidad, y creo que el no ser feliz, no estar satisfecho con los resultados financieros o el estilo de vida, terminan siendo factores más poderosos que el solo hecho de tener que cubrir una necesidad financiera puntual que hasta puede ser pasajera.
El miedo termina siendo un factor clave para no emprender o fallar en el intento. Hemos sido educados para temerle al fracaso y por ello no se concibe que el éxito proviene de procesos de prueba y error, que en algunas ocasiones suelen ser costosos. Sin embargo, no existe empresario exitoso que no haya fallado nunca. Del fracaso se aprende. Pero en general a casi todos (incluyéndome) le tenemos o hemos tenido pavor a fracasar, no solo por los posibles problemas financieros que esto pueda acarrear sino por la presión social que a veces implica dicho intento fallido. A muchos les preocupa demasiado el qué dirán.
A las personas les cuesta salirse de su zona de confort. El cerebro humano está diseñado para ser perezoso. Aunque no lo crea así es. Nuestro cerebro busca ahorrar energía al máximo y emprender implica un proceso de gasto de energía que puede ser brutal, nos exige PENSAR y aprender a solucionar problemas. Este tipo de retos son indeseables para el cerebro. Es por ello que nos encanta acomodarnos en una zona denominada “zona de confort” y salir de ahí nos implica un esfuerzo mental grande. Sin embargo, si una persona desea con mucha fuerza un cambio en su vida y entiende que el proceso de emprendimiento que debe vivir es la clave para salirse de allí y enfrentar su zona de miedo, puede terminar alcanzando una zona ilimitada de potencial propio, personal y profesional que es, al final del día, a donde se quiere llegar luego de emprender.
Una buena idea. Muchas personas siguen pensando que emprender es abrir un negocio tradicional, un restaurante, tienda de ropa, joyas, etc. No se dan cuenta que los grandes jugadores, las grandes marcas, las grandes superficies ya han colmado este tipo de mercados con productos de infinidad de marcas que son normalmente de las mismas empresas. Steve Jobs decía que era preferible CREAR una necesidad, que la gente no sabía que quería hasta que alguien se lo ponía al frente y esa fue la base de su éxito con Apple: la innovación.
Sin embargo, hay que ser sinceros, no todos tenemos esa capacidad de innovación o los conocimientos técnicos necesarios para crear una nueva necesidad basada en un nuevo producto. Por ello es viable pensar en nuevas alternativas. Busque, pregunte, piense cómo puede crear nuevas necesidades o en su defecto busque cómo puede mejorar un proceso comercial, operativo; cómo puede aprovechar el poder que se tiene como consumidor inteligente.
Emprender implica tener carácter, pues se afrontan muchos retos, problemas, miedos. Es aceptar la incertidumbre, la no seguridad de un ingreso fijo y constante. Es dar un salto hacia una aventura que, aunque riesgosa, puede terminar siendo muy atractiva, ejemplificable pero por sobre todo, muy satisfactoria.
fuente: www.progentis.com
miércoles, 6 de julio de 2016
Presentación de Estados Financieros 2015 en formato digital
El Ministerio de Hacienda ha informado que REQUIERE presentar a la Dirección General de Impuestos Internos por medio del formulario CARTA DE PRESENTACIÓN DE LOS ESTADOS FINANCIEROS EN FORMATO DIGITAL (F-457), en formato Excel y por medio de la página WEB del Ministerio de Hacienda, el juego completo de Estados Financieros con sus respectivas notas y anexos fiscales que fueron adjuntados al Dictamen e Informe Fiscal, correspondiente al ejercicio impositivo de 2015, según modelos estandarizados definidos por esta Dirección General; debiendo considerar las siguientes indicaciones:
- El plazo para su presentación es hasta el 29 de julio de 2016, y deberán ser presentados a través del Portal Web, ingresando a la siguiente dirección: www.mh.gob.sv, Portal de Servicios en Línea DGII- “Servicios Especiales con Clave”- icono “Dictamen Fiscal”- “Estados Financieros”.
Los modelos de Estados Financieros pueden ser descargados dando clic en los enlaces que se presentan en la p+agina de acuerdo a la actividad económica.
El proceso para complementar o ingresar la información requerida en los modelos de los Estados Financieros, así como el proceso para presentar dicha información por medio de la WEB, se puede consultar dando clic en los siguientes enlaces:
- INSTRUCTIVO PARA FACILITAR EL LLENADO DE LOS ESTADOS FINANCIEROS
- MANUAL DEL USUARIO PARA PRESENTACION DE ESTADOS FINANCIEROS VIA WEB
Se aclara, que los Estados Financieros y sus respectivas notas han sido diseñados considerando la aplicación de NIIF para PYMES o NIIF completas y también se ha previsto la aplicación de otra normativa local en los casos que aplique.
Fuente www.mh.gob.sv
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

